SALUD Y DEPORTES

Un empapado Nadal gana a Paul para verse con Medvedev, Abierto de Acapulco.

De más a menos y con mucho sudor, el balear despacha al estadounidense y se enfrentará este viernes en semifinales al ruso, nuevo número uno, que quiere “venganza”.

 

Rafa Nadal experimentó el sufrimiento este jueves por primera vez en el Abierto Mexicano 2022. Bajo unas condiciones tremendas de calor, 28º pese a ser de noche, y un 82% de humedad en la ciudad costera de Acapulco, el balear sudó a mares para vencer a Tommy Paul en dos sets (6-0 y 7-6 (5)) y algo más de dos horas. El marcador, holgado en el primer parcial con el rosco 114 de la carrera de Nadal, no refleja el padecimiento que soportó el ganador de 21 Grand Slams para sumar su 13ª victoria consecutiva en el mejor arranque de temporada de su carrera. Absolutamente empapado, tirando de serrín para secarse las manos y con dificultad para los apoyos al tener las zapatillas encharcadas (“Fallo mío por no traer otras”, reconoció después), se dio la oportunidad de enfrentarse de nuevo en semifinales (el viernes, madrugada del sábado en España, no antes de las 05:00 en Movistar+) a Daniil Medvedev, que será número uno del mundo desde el lunes, tras la derrota de Novak Djokovic en Dubái.

El desgaste, a priori negativo, puede venirle paradójicamente bien a Nadal para retar al ruso, que venció sin problemas al japonés Yoshihito Nishioka (6-2 y 6-3 en 70 minutos). El próximo líder del ranking tiene sed de “venganza” por la derrota con remontada que encajó ante el español en la histórica final del Open de Australia. Pero se topará con un rival rodado, que celebró la victoria ante Paul casi como si fuera el título, porque cualquier otro jugador no hubiera sido capaz de ganar la segunda manga perdiendo tres veces su saque y después de desperdiciar dos puntos de partido antes del definitivo desempate.

“Todo el mundo sabe lo difícil que es jugar contra él. Tengo que estar a mi nivel más alto para tener opciones, hacer mi juego. Será otra batalla contra alguien que estará con mucha confianza, un número uno ya”, explicó Nadal sobre su próximo oponente.

Cara y cruz

“El primero fue uno de los mejores sets que he jugado en mucho tiempo, fantástico”, dijo Rafa, y no le faltaba razón. Paul no supo leer ni el bote ni el efecto liftado de las bolas de Nadal y cuando acertó a interpretarlo de algún modo, ya le había pasado por encima el manacorí, que sólo perdió dos puntos con su saque en 28 minutos de inspiración y tenis ofensivo. “Después cometí un par de errores, él jugó cada vez mejor y hubo muchos breaks”, analizó. Y es que el estadounidense de 24 años y 39º del mundo, semifinalista hace poco en Delray Beach, dio un paso adelante, presionó todos los saques muy metido en la pista y sirvió casi siempre abierto para tratar de incomodar al tres veces campeón del torneo, invicto en cuartos y en semifinales en su trayectoria allí. Su plan no le funcionó por poco, sobre todo por la raza indomable de uno de los mejores jugadores de la historia, capaz de sobreponerse a casi cualquier accidente y brillar aunque rondé ya los 36 años.

 

fuente AS DEPORTES

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