NACION y EDO MEX

La segunda oportunidad de una bióloga mexicana a la que no dejaron reconciliar vida laboral y familiar

A Nancy Corrales no la dejaron ejercer su profesión mientras cuidaba de su bebé, por lo que tuvo que renunciar a su trabajo. Gracias a un programa de ONU Mujeres ahora puede seguir ejerciendo su carrera mientras ayuda a otras mujeres.

Nancy Yáñez Corrales tiene 44 años y es originaria de Morelos, México. Es bióloga egresada de la Universidad Metropolitana de Xochimilco, con Maestría en Ciencias en Conservación y Aprovechamiento de Recursos Naturales; pero todo eso no bastó para que Nancy pudiera ejercer su carrera sin sufrir discriminación de género.

Cuando Nancy logró obtener una gran oportunidad laboral, también nació su hijo, hecho que le hizo solicitar a sus empleadores trabajar un horario corrido de ocho horas, para poder salir más temprano y así poder ejercer también su papel de madre. Sus jefes rechazaron la propuesta, por lo que comenzó una agonía laboral, hasta que decidió renunciar. Ese trance la marcó, pero también le llevó a buscar una segunda oportunidad.

Algunos de los productos textiles que distribuyen las mujeres artesanas que trabajan con Nancy están relacionados con el telar, como camisas y sábanas.

Nancy Yáñez Corrales
Algunos de los productos textiles que distribuyen las mujeres artesanas que trabajan con Nancy están relacionados con el telar, como camisas y sábanas.

“Fue muy complicado. Al final me asesoré, y me dijeron que siguiera laborando y firme en mi postura, porque no era un delito lo que estaba pidiendo. Finalmente, vinieron los recortes de personal y ahí recategorizaron mi caso, y decidí irme con mi liquidación a trabajar por mi cuenta”, contó Nancy para Noticias ONU.

Después de dejar ese puesto, Nancy comenzó a trabajar en la consultoría de su esposo dedicada a la conservación de las áreas naturales protegidas, lo que la llevó a involucrarse en los temas sociales y de ambiente de su comunidad. De esa forma, comenzó a conocer todos los problemas que radican en ciertas zonas de México, y eso la motivó a buscar organizaciones que la pudieran apoyar.

Para ella, hacer valer su trabajo y profesionalismo no ha sido sencillo. Un primer obstáculo que tuvo que superar fue la creencia de que estudiar no era para las mujeres, ya que en ellas recae el trabajo de cuidados que se hace en los hogares, lo cual muchas veces aumenta la probabilidad de que no concluyan la carrera o no ejerzan después de graduarse.

Posteriormente, ya ejerciendo su carrera como bióloga, muchas veces en las comunidades no tomaban con seriedad lo que decía ella como mujer a diferencia de lo que decían sus compañeros hombres.

Y llegó una nueva vida

Hoy Nancy es una de las egresadas del programa Segunda Oportunidad’, el cual surgió en 2018 de la alianza entre ONU Mujeres y el Grupo Danone, y que está enfocado en el empoderamiento económico de las mujeres y la reactivación económica de las comunidades afectadas por los terremotos del 2017, en la Ciudad de México y en la de Juchitán de Zaragoza, en el estado de Oaxaca, a través de negocios innovadores.

De ahí, Nancy comenzó a apoyar a las mujeres de su comunidad en la búsqueda de canales de comercialización de una gran variedad de productos, vinculando la conservación y las artesanías con criterios bioculturales que se tienen contemplados en la elaboración de esos artículos.

Nancy cuenta para Noticias ONU que poco a poco se le fueron acercando más mujeres que tenían productos acumulados por la pandemia, por lo que activó una iniciativa de apoyo a través de redes sociales, con familiares y amistades.

Fue entonces cuando le llegó una oportunidad de la localidad de Ensenada, en Baja California, donde un hotel le pidió una gran cantidad de productos artesanales, motivándola a seguir trabajando junto con a todas las mujeres de la comunicad que había conocido.

Actualmente Nancy, junto con la red de mujeres artesanas, distribuyen más de 100 productos entre café, mezcal, bolsas tejidas a mano, y todos los artículos relacionados con el telar, como servilletas, colchas, cortinas, sábanas, y camisas. Su trabajo se comercializa en todo México, principalmente en los estados de Yucatán, Chiapas, Baja California, Coahuila, Mazatlán, Estado de México, y la Ciudad de México.

“Fue algo alentador, cuándo les hice su pago a las mujeres me dijeron que estuvieron día y noche trabajando, y a mí eso me movió mucho porque sin pensarlo, enfocada en los proyectos del bosque, puedo hacer algo más” por nosotras y por la comunidad, dijo Nancy.

Nancy Yáñez trabaja, entre otras cosas, para la conservación de áreas naturales protegidas.

Nancy Yáñez Corrales
Nancy Yáñez trabaja, entre otras cosas, para la conservación de áreas naturales protegidas.

Urge la paridad de género en México

En México y en el mundo se han realizado diversos esfuerzos para alcanzar la igualdad de género; sin embargo, las mujeres siguen teniendo menor participación en la vida pública y privada. En comparación con los hombres, hay menos mujeres en puestos de liderazgo y tienen menos oportunidades en el mercado laboral.

De acuerdo con ONU Mujeres, esto se debe a la falta de oportunidades para las mujeres y a diferentes factores como: las leyes y prácticas discriminatorias, los estereotipos de género, la desigualdad en el acceso a la educación, la violencia contra las mujeres y las niñas, los matrimonios de niñas y adolescentes, y la falta de ingresos propios o del control sobre los mismos, entre otras.

Según cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en el 2019, la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral en México es del 45%, comparada con el 77% de los hombres.

Además, de los 4,7 millones de personas mayores de 15 años en condición de analfabetismo, más de 61% son mujeres. Esto las deja en situación de vulnerabilidad en el mercado laboral, y brechas salariales que alcanzan hasta 35%.

Ante estos números, ONU Mujeres creó el programa “Segunda Oportunidad”, con el objetivo de cumplir con la Agenda 2030 e impactar en los Objetivos del Desarrollo Sostenible, particularmente los Objetivos de Desarrollo Sostenible número 4, sobre una educación inclusiva y de calidad, el número 5, sobre la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, y el número 8 sobre la promoción del empleo pleno y el trabajo decente.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar