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La guerra en Ucrania nos ha transportado “a una época arcaica”

El responsable de velar por los derechos humanos destaca el sufrimiento de la población y afirma que el conflicto nos retrotrae al pasado cuando “se podía atacar el territorio de un país vecino y tomarlo, a voluntad, como propio”, un tipo de comportamiento que se suponía acabado con la Carta de la ONU.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos afirmó este viernes que, tras trece meses de guerra de la Federación de Rusia contra Ucrania, las graves violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario se han convertido en “una rutina escandalosa”.

En su intervención ante el Consejo de Derechos Humanos, Volker Türk, dijo que la población de todo el país se enfrenta a un sufrimiento masivo y a pérdidas, privaciones, desplazamientos y destrucción, al tiempo que señaló los profundos efectos de esta guerra en todo el mundo, incluso en países sin ningún tipo de implicación con el conflicto.

“La invasión de Ucrania por parte de la Federación Rusa nos ha devuelto a una época arcaica. Una época en la que se podía atacar el territorio de un país vecino y tomarlo, a voluntad, como propio. Cuando se podía negar la identidad y la historia de las comunidades, y reescribir la realidad. Se suponía que la Carta de las Naciones Unidas pondría fin a ese pensamiento atávico”, declaró.

Más de 8000 muertos y 14.000 heridos

La ciudad de Kharkiv, en el noreste de Ucrania, ha resultado gravemente dañada por los bombardeos.
OCHA/Matteo Minasi

Desde el inicio de la invasión, la Oficina del Alto Comisionado personal logró verificar más de 8400 muertes de civiles y más de 14.000 heridos. La mayoría de estas víctimas se produjo por el lanzamiento por parte de las fuerzas rusas de artillería de gran impacto en barrio residenciales.

Entre las múltiples violaciones a los derechos humanos detectadas, Türk constató “numerosas ejecuciones sumarias y ataques selectivos contra civiles”, 621 casos de desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias y que la mayoría de los 89 civiles liberados entrevistados fueron torturados o maltratados por personal ruso. Los 109 casos de violencia sexual por efectivos rusos se produjeron en centros de detención.

A estas vulneraciones, añadió que un número indeterminado de civiles ucranianos fueron trasladados a territorio ocupado o a la Federación Rusa. Entre ellos, niños y adultos alojados en centros de asistencia social, así como niños no acompañados que vivían en zonas de Ucrania ocupadas o controladas temporalmente por las fuerzas rusas.

“Estos traslados pueden constituir violaciones del artículo 49 del IV Convenio de Ginebra, que prohíbe los traslados forzosos a territorio ocupado, o las deportaciones a cualquier otro país, independientemente de su motivo”, destacó.

Más de 71 millones de pobres

Una madre sostiene a su hijo en su apartamento, en un rascacielos parcialmente destruido en el este de Ucrania.
UNICEF/Aleksey Filippov

Türk recordó que el conflicto sigue provocando impactos indirectos alrededor del mundo como la subida de precios de los alimentos, la energía, los fertilizantes y el aumento de las desigualdades en todas las regiones del planeta.

“La crisis mundial del coste de la vida más grave en una generación está perjudicando la vida y los medios de subsistencia de unos 1600 millones de personas. Ha sumido en la pobreza a más de 71 millones de personas. Amenaza la estabilidad de muchos países”.

Por ello, calificó de “esencial” que la Iniciativa de los Granos del Mar Negro, un acuerdo auspiciado por la ONU para abastecer a los mercados de alimentos y fertilizantes en medio de la escasez mundial y el aumento de los precios, siga prestando apoyo a la seguridad alimentaria mundial, mucho más allá de su actual vencimiento en mayo de 2023.

“Esta guerra desafía cualquier razón. Hay que poner fin a esta locura y encontrar la paz, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional”, finalizó el Alto Comisionado.

Armas nucleares rusas en Bielorrusia

Tras el anuncio del pasado 25 de marzo en el que la Federación Rusa acordó instalar sus armas nucleares no estratégicas en territorio bielorruso, la Alta Representante de la ONU para Asuntos de Desarme dejó hoy clara la posición de la Organización en una sesión del Consejo de Seguridad sobre las amenazas a la paz y la seguridad internacionales.

“Todos los Estados deben evitar emprender acciones que puedan conducir a una escalada, una equivocación o un error de cálculo. Todos los Estados Parte en el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, o TNP, -Estados poseedores y no poseedores de armas nucleares por igual- deben cumplir estrictamente los compromisos y obligaciones que han asumido en virtud del Tratado”, señaló Izumi Nakamitsu.

La Alta Representante recordó que el riesgo de que se utilice un arma nuclear “es actualmente mayor que en cualquier otro momento desde los momentos más profundos de la Guerra Fría” y que la falta de diálogo y la degradación de la estructura de desarme y control de armamentos “constituyen factores clave de este riesgo potencialmente existencial”.

Por ese motivo, emplazó a los Estados a “volver urgentemente” a dialogar, rebajar las tensiones y encontrar la manera de aplicar medidas que fomenten la transparencia y la confianza.

Nakamitsu también su sumó al llamado del Secretario General para que la Federación Rusa y Estados Unidos retomen la plena aplicación del Nuevo Tratado START, que limita el número de armas estratégicas entre ambos países, y comiencen las negociaciones sobre su sucesor.

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